Lo importante del #25S no es el aspecto represivo

Posted on septiembre 26, 2012

6



Reconozco que soy un poco irriguroso empezando este artículo por suposiciones. Imagino que los medios simpatizantes del PP habrán criminalizado la protesta del 25 de septiembre y sospecho que los medios proclives al PSOE habrán aprovechado para denunciar la represión de la policía y echar culpas a la Delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes, que es la sucesora de otra Delegada del Gobierno, Dolores Carrión, de odioso recuerdo para quienes vivieron los acontecimientos terribles de agosto de 2011 del cierre de la plaza Sol o la violencia policial desatada contra las manifestaciones laicas durante las Jornadas Mundiales de la Juventud (Católica), con besamanos al Papa de peperos y psoístas incluídos. Lo digo porque no pierdo el tiempo en leer la propaganda de los amos del sistema.

Por la mañana en mi trabajo, conociendo mi condición de protestante, me preguntaban por la violencia policial con algunos comentarios sobre los comportamientos violentos de algunos manifestantes.

Mis redes sociales, llena de personas del mundo indignado de toda la vida, se llenaban de comentarios, imágenes, vídeos de escenas de violencia. Como en la canción de María Jesús y Sus Acordeones “Policías por aquí, polícias por allá”.

Reconozco que el clima represivo previo, con los mil trescientos hijos de San Luis (en alusión a los trescientos mil hijos de San Luis que en 1823 mandó la Santa Alianza a España para reponer el absolutismo frente al liberalismo implantado por el coronel Riego, cuya marcha militar es el himno de la Segunda República) y la rienda suelta al abuso y a la desproporción, es uno de los elementos nefastos del capitalismo antisocial, imperialista, autoritario, confesional, … que se quiere reforzar. Igualmente me solidarizo con los heridos y espero que la defensa de los detenidos conviertan el angustioso trance en prontas liberaciones y futuras absoluciones. Condeno las infiltraciones (algunas policiales según el famoso vídeo del provocador que luego participa en las detenciones). Soy muy consciente de la crudeza de esta dimensión y muchas de mis reflexiones abordan el derecho de manifestación, la obligación de identificarse de la policía o la mejora esa identificación, la necesidad de un protocolo de actuación de las unidades de intervención policial revisado y fiscalizado por asociaciones de protección de derechos humanos, las detenciones ilegales de la policía, …

Sin embargo, no es eso lo importante. Permitimos que nuestra atención y nuestra reflexión se centren demasiado sobre este aspecto que tanto sirve a los peperos para atacar la protesta y a los psoístas para representar el papel de grandes defensores del derecho de manifestación y de  la integridad física, que tanto contribuye para que el núcleo del sistema derive la tensión social contra unos funcionarios públicos poco críticos con su función.

De lo importante del 25 de septiembre ni los medios e intelectuales de verdad críticos (excluímos a PRISA y MEDIAPRO) han incidido lo suficiente. Mientras escuchaba a Radio Contrabanda, Radio Klara, Toma La Tele y otras les pedía por el Twitter que construyeran una análisis global y no uno parcial centrado en las acciones y reacciones violentas. Pero parecía imposible sacar el interés de lo llamativo para enfocar lo importante.

¿Qué es lo importante?. Que decenas de miles de personas han asumido un perfil crítico con el sistema en sus vidas, hasta el punto de participar en unas manifestaciones desacreditadas por el sistema y algunas firmas de la izquierda, desamparadas por sindicatos mayoritarios e Izquierda Unida, envueltas en el miedo por un despliegue escénico de estado policial, organizadas y propagadas por personas y grupos informales cansados del culebrón oficial, …

La manifestación tenía dos orígenes. Gran Vía se llenó y Plaza de Neptuno se colmó con personas procedentes de muchos sitios de España. Sólo la Plaza Neptuno más la Plaza Cánovas del Castillo tiene unos 10 mil metros cuadrados. Con una concentración de 4, coeficiente de manifestaciones en parado, tenemos sólo en el perímetros de las plazas más de 40 mil personas, a las que hay que añadir las personas de las calle aledañas.

Ni el Gobierno dimitió, ni se disolvieron las Cortes, ni se inició un periodo constituyente para establecer una Constitución más social y antioligárquica, preocupada de lo público y no de la acumulación de grandes fortunas privadas, más democrática y menos represiva, más solidaria con otros pueblos, laica, republicana, de libre determinación de los pueblos, … Pero lejos de la queja con mala gana de muchos de los aparatos de la envejecida guardia del pueblo, estas protestas tienen el germen de la transformación, por eso el sistema actúa con un inseguridad y miedo mostrando su lado represivo. Sólo hace falta que su convicción se extienda socialmente para construir una mayoría que se enfrente a la minoría que ahora aliena a la mayoría, mientras otra minoría (los sindicatos mayoritarios) sufren frustración y desespera con el rumbo de la Historia.

Lo importante es la constancia de esta minoría que se presenta a la mayoría. Trabaja silenciosamente en las plazas, calles, locales, centros ocupados… A veces muestra la cabeza insumisa a toda la sociedad que la ve con simpatía, pero sin voluntad de vincularse todavía.

Lo mejor que podríamos hacer es insistir en lo importante frente a la insistencia de la mayor parte de medios y creadores de opinión en uno sólo de los rasgos de esta batalla histórica. Atraer, desengañar a los manipulados, debatir, organizar, actuar, exigir, crear agricultura propia, bancos de tiempo, bancos cooperativos, … Crear sociedad civil vigilante y participativa, elegir mejor a los representantes, crear poder autónomo, …

Felicidades a la Plataforma En Pie, a la Coordinadora 25S, a las asambleas que han apoyado, a las personas que progresivamente convierten el descontento social de la época de la marcha atrás en un actor que podría ser la esperanza de transformación.

Anuncios
Posted in: Historia, Política