Allá donde hay un fuego allá llevo mi leña: el calor #15M12M y el frío del neoliberalismo

Posted on mayo 11, 2012

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En los años setenta la sociedad española consiguió acumular gran fuerza de lucha popular, después de décadas de resurrección gradual de las organizaciones y reivindicaciones trabajadoras y populares, en la clandestinidad de la dictadura franquista, que empezó con una guerra de exterminio y una represión genocida de la parte de la sociedad que se había rebelado contra la Historia de la Dominación. De aquella organización y exigencia proceden muchos de los avances en pensiones, sanidad, educación, derechos políticos, libertades, …

Desde entonces, el poder económico ha jugado muy bien la partida. Las grandes empresas (y las personas que se esconden tras ellas) han crecido, se han fusionado, han adquirido las empresas públicas más rentables, han convertido grandes masas de dinero en una masa de crédito que que ha atado a personas, familias e instituciones han creado grupos mediáticos con los que convencer de que su dominación era lo mejor que nos podría ocurrir y lo único natural en las sociedades humanas (sobre todo con sus teles), han incorporado en sus Consejos de Administración a los políticos que han trabajado para ellos desde las instituciones, …

Por el otro lado, nosotros hemos abandonado prácticamente el juego. Nos conectábamos a sus máquinas de la verdad para instalarla sólidamente en nuestras mentes. Disfrutábamos de los derechos recién estrenados o mejorados, regalados por las luchas previas sin valorar los sacrificios que costaron.  Gozábamos de un consumo de masas con el que imitábamos a los vencedores de la partida.

En esas décadas los salarios caían, los beneficios aumentaban. El crédito subía para tapar los agujeros. La contribución de las grandes fortunas al sostenimiento de los servicios  públicos disminuía. Se rellenaba ese vacío con ingresos coyunturales, fundados en la ficción de crecimientos económicos huecos y depredadores.

Se aprobaron en esas décadas unas reglas de juego en las que las clases trabajadoras y populares cada vez tendrían más dificultades para retomar el juego después de su siesta. Todo para que fuera difícil recuperar los derechos que se consiguieron en las décadas de lucha y se pierden en las décadas de somnolencia.

Ahora empiezo a ver muchas personas que se desengañan. Que salen del ensueño. Que no creen lo que les dicen los medios de comunicación propiedad de los propietarios de casi todo. Cada vez hay más conciencias que se liberan de las mentiras, que rechazan la prisión de dos celdas y dos carceleros (PP y PSOE, pero también CiU, PNV, Coalición Canaria), que trabajan bien recompensados para los dueños de casi todo.

Antes escapaban de un zulo y se metían en el otro, descubriendo que los dos se parecían. Muchas personas siguen fieles a una de esas celdas o albergan esperanza en el tumbo. Sin embargo, hay muchas personas que intentan hacer la fuga hacia afuera. El barómetro del CIS nos indica que ya el PP empieza a perder la credibilidad que no merecía mientras el PSOE no recupera la que nunca debió obtener.

Pero los desengañados que se encuentran en las plazas están descubriendo que en los años de la ficción no sólo le quitaron la realidad. Además, les enajenaron las técnicas para relacionarse, organizarse y rebelarse. Muchas personas limitan su indignación al interior de sus casas porque después de décadas de pereza ya no estamos entrenados para una lucha contra un adversario tan poderoso.

Por eso es bueno romper esa inercia hacia la individualidad y la quietud. Por eso es tan necesaria la integración en todo movimiento honesto de reinvindicación popular. Aprender a andar para volver a correr el día más pronto que se pueda. Por eso es importante que todos arrimemos nuestro malestar y nuestra ilusión a todas las acciones que van naciendo, también a la manifestación del sábado 12 de marzo.

Aní12Mate.

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Posted in: Historia, Política