Echar a los malos trabajadores ya era posible antes de la reforma

Posted on marzo 15, 2012

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Un argumento a favor de la reforma laboral que encuentro frecuentemente, incluso en personas que se consideran progresistas, incluso en personas que me han dado pruebas de serlo: “En este país hacía falta ya una reforma, una reforma. Hacía falta ya una reforma laboral. ¿Por qué?. Porque las empresas no se pueden librar de los malos trabajadores, habiéndolos”.

No es así. En este país tenemos dos modalidades de despido para que una empresa pueda despedir a los trabajadores que ineptos, inadaptados, absentista (justificado o injustificado), al desobediente, al que insulta, al que agrede, al que voluntariamente rinde poco, al embriagado o al toxicómano. Eso sí. Hay que demostrar que se producen circunstancias objetivables. Muchas veces las decisiones de despido tienen una carga elevada de subjetividad, incluso se camuflan en causas legales de despido meras enemistades manifiestas.

Pongo un caso para ver la complejidad del asunto. En un trabajo se plantean un despido objetivo por ineptitud o inadaptación de un trabajador. Es una empresa que da segundas oportunidades. Lo ponen en otra sección. El responsable de esa nueva sección nota presiones expulsivas incluso de los compañeros. Se le diseña un plan de adaptación (en el que una parte importante es liberarlo de la presión negativa de compañeros inclementes) y lo aprueba. Posteriormente gana capacidades hasta convertirse en un trabajador perfectamente válido.

La regulación es así desde el Estatuto de los Trabajadores de 1980, con modificaciones no muy significativas. Es curioso que alguien use ese razonamiento de justificación de la reforma cuando es uno de los pocos elementos de la ley que no se tocan, un elemento muy estable.

En cambio, sí se rebaja la indemnización del despido improcedente, que es el despido en el que los jueces le dicen al empresario que no, que lo que él pensaba una razón suficiente no lo es. Ese despido no justificado ha ido facilitándose.

Quienes crean que la reforma laboral es positiva porque permitirá a la empresa desprenderse de los malos trabajadores o maticen su mala opinión de la reforma por ese motivo, deben saber que ya había mecanismos y que en esta reforma no se no se actúa sobre ellos. Para opinar bien de la reforma habrá que acudir al dogma de fe por el que bajar las indemnizaciones de despido, simplificar los procedimientos de despido y reorganizar unilalateralmente el trabajo (horarios, salarios, turnos, lugar de trabajo), crear un contrato con un periodo de prueba de un año se convierte en un aliciente para que las empresas (sin clientes, usuarios, ventas) contraten más trabajadores.

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Posted in: Política