El PP y el PSOE ven normal que los expresidentes y exministros trabajen en grandes empresas

Posted on marzo 13, 2012

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Caliente todavía la última indignación que provocó el fichaje de Endesa Salgado por la gran elécritca Elena, el bravo diputado del Bloque Nacionalista Galego, Francisco Xesús Jorquera Caselas, comulga con las personas indignadas y presentó una proposición no de ley pidiendo lo siguiente:

El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a revisar la vigente regulación sobre conflicto de intereses de los miembros del Gobierno y altos cargos de la administración, bajo los siguientes criterios y orientaciones:

a) Una aplicación más rigurosa de la incompatibilidad de desempeñar actividades privadas remuneradas con posterioridad al periodo de ejercicio del cargo público, ampliando los periodos de limitación vigentes desde que se ha producido el cese.

b) Ampliar las situaciones legales en las que existe incompatibilidad o conflicto de intereses a aquellos supuestos en los que se realizan asesorías o consultorías especiales a los órganos de dirección y administración, o se participe como miembro o asesor especial en dichos órganos, de empresas privadas cuya actividad está relacionada con el ámbito de competencias ejercido desde el ámbito público, con independencia de la participación accionarial ostentada en las empresas.

c) Modificar el estatus reglamentario de los expresidentes del Gobierno, exigiendo la renuncia a las prerrogativas consignadas en la actualidad —salvo las vinculadas a garantizar su seguridad— en caso de que ejerzan actividades remuneradas por cuenta de empresas privadas.

Es decir, que no se autorice que los exmiembros de los Gobierno y los Altos Cargos entren en las grandes empresas como Pedro por su casa, como ha ocurrido en estos casos y en tantos otros.

Muchas personas encontramos en esos saltos de la gran política a la gran empresa una evidencia de que los grandes partidos están irremediablemente contaminados por la influencia de esas grandes empresas. Quizá más interesante que impedir (o jeringar un poco a estos servidores de los grandes intereses que simulan un servicio al pueblo) los saltos sea acabar con los gobiernos serviles. Mientras no seamos capaces de ello, sabiendo que estas proposiciones de ley o no de ley de los grupos minoritarios se la pasan por el forro, está bien que los grupos minoritarios le tiren de la lengua, para que digan (PP, PSOE, CiU) lo que suelen decir.

Advertencia: No esperen alta literatura.

Es decir, que la ayudita a los expresidentes que estableció González pensando en que un día lo sería (no estaba en su programa) les permite vivir un tiempo sin tener que mendigar trabajos en las empresas. Nada dice del tiempo posterior en el que siguen cobrando el subsidio de los ochenta mil euros y se buscan otros trabajos en grandes empresas o alrededor de los hombres más ricos.

Es decir, que los pobres expresidentes no cobran tanto. Es gracioso que justifique que González trabaje para Gas Natural y que Aznar trabaje para Endesa diciendo que debería ser compatible la pensión con el desempeño de actividades privadas en pequeñas empresas.

Insisto. Preferiría que eligiéramos gobiernos que hagan públicas las grandes empresas que privatizaron los gobiernos que colocan a sus exgobernantes en ella. Preferiría que eligiéramos gobiernos que le quiten poder a las grandes empresas que no se nacionalicen. Preferiría gobiernos a cuyos miembros habría que indemnizar y pensionar porque las grandes empresas nunca los querrían en sus consejos de administración o de asesores. Preferiría Jefes de Estado elegibles que no llamen a Jefes de Estado de otros países para que eviten la nacionalización de empresas compradas por las empresas privatizadas en el país del primer Jefe de Estado de esta larga oración. Pero en el mundo que vivimos esas oligarquías políticas, empresariales y mediáticas forman un ménage à trois poderoso.

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Posted in: Política