La atención a las personas con dependencia llegó un día antes del regreso

Posted on enero 20, 2012

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Hacia el porvenir partieron sombras… (Silvio Rodríguez)

A finales de 2006 se aprobó la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Fue una ley con bastante consenso y con un apoyo nítido de los partidos de la izquierda parlamentaria. Era una ley nacional que sistematizaba la atención a personas mayores, enfermas o discapacitadas con dependencia de otras personas para el desenvolvimiento rutinario. No caía sobre el vacío ya que las diferentes administraciones ya desarrollaban actividades de promoción de la autonomía o atendían a personas en esta situación. Pese a todo, se consideró que era un impulso para la mejora de estos sistemas de promoción y atención a personas mayores, discapacitadas o enfermas y el Presidente del Gobierno usaba esta ley como bandera de su progresismo.

Han transcurrido cinco años. En ellos la aplicación de la ley ha avanzado con muchas dificultades a deducir por los datos y las opiniones que nos alcanzan de los perjudicados por los retrasos y el desvío del sistema del espíritu de la Ley.

En España vivimos más de 47 millones de personas y más de 1,6 millones de han solicitado el reconocimiento de la situación y la prestación. Gran parte ha recibido el respectivo dictamen de valoración. Del millón y medio de personas con reconocimiento más de la mitad no disfruta del servicio o de la prestación económica, se encuentran en ese limbo de la ley, con reconocimiento y sin ayuda. En Canarias, el caso más grave, sólo una de cada tres personas con reconocimiento recibe la prestación de servicio o de ayuda económica. Si Canarias tuviese el nivel de solicitud de otras Comunidades Autónomas como Andalucía estaría atendiendo a uno de cada nueve solicitantes. Todos los datos son obtenidos del IMSERSO.

Solicitudes, Dictámenes y Prestaciones a 1 de enero de 2012. Fuente: IMSERSO

Una ley que nacía con el propósito de crear un sistema de servicio a las personas dependientes ha dado lugar a un sistema sin rumbo: que ha frustrado a miles de personas ilusionadas; que no ha ampliado significativamente la oferta de servicio; orientándose muchas veces a dar una ayuda a los usuarios para potenciar el mercantilismo en centros privados o para recibir una ayuda de cuidados familiares con la que sobreviven algunas familias excluídas de otra fuente de ingresos; que tiene una financiación pobre para atender la falta de autonomía de las personas mayores, con discapacidad o con enfermedad para las que fue diseñada.

La ley llegó mientras la sociedad vivía en el sopor de la burbuja, el consumismo, la abundancia, los ingresos públicos inflados. Todavía no habíamos advertido ni nuestras autoridades nos habían protegido ni avisado de los duros tiempos que vendrían. La ley no se librado de los recortes. En el Real Decreto Ley 8/2010 el Gobierno de Zapatero retrasó el término de inicio de las prestaciones económicas de la ley, pasando del momento de la solicitud al del acto expreso o presunto de reconocimiento. En el Real Decreto Ley 20/2011 del Gobierno de Rajoy retrasa un año la entrada en vigor de la ley para personas con dependencia moderada.

Europa antaño fue capaz de crear una solidaridad interna mientras explotaba externamente a otros pueblos con los mecanismos del intercambio desigual, la deuda externa, la influencia de sus multinacionales sobre los gobiernos locales, las guerras. Llegó la hora de acabar con esa solidaridad interna. El planeta no soporta aquel Estado del Bienestar Consumista y las clases dirigentes han decidido acabar con el Estado del Bienestar y con el Consumismo de masas para garantizarse una eternidad de lujo y desigualdad. Las pensiones, la educación, la sanidad fueron elementos no consumistas del Estado del Bienestar de largo recorrido; la atención a personas dependientes fue el último elemento en llegar cuando el capitalismo de rostro humano apretaba los dientes amenazante, asustando a los defensores del Estado del Bienestar.

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