Otro escándalo inadvertido: El Banco Central de Europa presta medio billón a los bancos y a los Estados nada

Posted on diciembre 21, 2011

10



En el día en el que el nombramiento de Mariano Rajoy salía publicado en el BOE, juraba el cargo (con crucifijo y biblia incluidos) y se dio a conocer el nombre de los ministros (con banquero de Lehman Brothers incluido), para la mí la noticia más importante del día y de la semana pasó sin mucho advertimiento. El Banco Central de Europa (BCE) ha prestado la tremendísima cantidad de medio billón de euros a los bancos privados (o públicos con comportamiento de banco privado).

Los más viejos del lugar (del blog) quizá recuerden un artículo sobre los billones devoradores de derechos. Es uno de mis artículos favoritos. Allí se explicaba cómo los intermediarios obtienen los billones con los que especulan con la vivienda, los alimentos en el mercado internacional, el petróleo y últimamente con la deuda europea. El artículo es un llamamiento a los pequeños ahorradores, como casi todos lo lectores de este blog (no he conseguido que Emilio Botín se aficione a leerme), para usar los ahorros inteligente y responsablemente. También es una petición de banca pública y ética.

Se explica allí como los billones proceden muchas veces de ese plan de inversión que el banco insistió en que era muy conveniente por la rentabilidad que ofrecía, el plan de pensiones que el banco nos explicó que era la mejor inversión porque deducía en el IRPF, el seguro del coche, el depósito a un año que nos da unos eurillos de interés. Pero esos billones también vienen de los créditos que el BCE crea desde la nada.

El medio billón prestado hoy a 523 entidades tiene un tipo de interés del 1% y se presta por 3 años. Comparen con los interes que ustedes pagan por la hipoteca o con el 4,058% que ha asumido el Tesoro del Estado en la última subasta de bonos a tres años celebrada el 15 de diciembre.

En la teoría oficial ese dinero se presta porque se han identificado problemas de liquidez en el sistema financiero. Ya saben. No hay crédito para familias ni empresas. El BCE presta a bancos y los bancos prestan a familias y empresas.

En la realidad, el BCE presta a bancos. Los bancos (en algunos casos con saturación tóxica) adquieren un alivio. Los bancos conocen que la deuda pública ofrece mejor rentabilidad y mayor seguridad (para aumentar la proporción de activos seguros) que los prestatarios privados. Los bancos también saben que los Estados igualmente tienen problemas de liquidez y necesitan adquirir deuda; se aprovechan de esa posición de debilidad con todo su sistema de calificaciones, movimientos especulativos, nerviosismo de la prima de riesgo para ganar unas décimas o algún puntillo en el tipo de interés. El negocio sale redondo: reciben al 1% y prestan al 4-5%.

El chollo no termina así. Mientras los estados están debilitados, mientras el crédito no fluye, mientras la actividad se estanca o se retrae, son los representantes de estos bancos quienes dicen que hay que bajar los impuestos de sociedades y la cotizaciones a la seguridad social, los que afirman que hay que abaratar el despido, los que manifiestan que los funcionarios cobran demasiado y crean comparaciones alzistas, los que promueven nuevas modalidades de contratación con precariedad en crescendo, los que imponen la atomización de la negociación colectiva, … El negocio financiero no es suficiente y hay que aumentar la plusvalía productiva.

“Los bancos deben ser privados, ya que lo público no es eficiente. Los bancos son el vehículo de la liquidez. El sistema financiero es demasiado importante como para permitir la quiebra de algún peso pesado y hay que acudir a su rescate aunque cueste dinero al parado; pero ni tocar los beneficios de esos bancos, en asfixia o en holgura”. El credo del capitalismo financiero. Si gana la banca, gana la banca; si pierde la banca, se le salva y gana la banca.

En cambio, ni a las familias, ni a las pequeñas empresas, ni al Estado se les socorre. Todos ellos tienen problemas de liquidez o de solvencia. Nadie les presta al 1%. Al contrario, al Estado se le exige que rescate (con créditos blandos, con bancos malos, …) a los bancos sin condiciones, cuando los rescates a los Estado están llenos de condiciones que tienen que pagar los pueblos: “paga más IVA, paga más por la luz y el agua, paga la receta, paga la consulta médica, no te operaremos dentro de diez meses sino dentro de dos años, tu hijo no tuvo clase hoy de ocho a diez porque el profesor se ha puesto enfermo y no hay sustituto, jubílate más tarde y con menos prestación”.

El BCE es independiente. El BCE sólo tiene que controlar la inflación. El BCE no tiene que procurar el pleno empleo. El BCE puede escribir cartas a los primeros ministros de los Estados exigiendo lo que los banqueros y grandes empresarios demandan de aquellos. El BCE puede prestar a los bancos para que vayan tirando, para que especulen contra la deuda pública. El BCE no puede prestar directamente a los Estados; como mucho puede comprar deuda pública a los bancos que se la compraron a los Estados, a precios que interesa a aquellos.

Esta es mi explicación crítica de la noticia. Vean ahora la noticia en el Telediario. No se pierdan la visión de los dos analistas.

Anuncios
Posted in: Economía, Política