Las cumbres del Olimpo y los suburbios de la pobreza en el país del miedo

Posted on diciembre 10, 2011

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Estos líderes europeos no andan preocupados por mejorar las condiciones de vida de los europeos, sino por salvarnos la vida a cada momento y cobrarnos la dignidad por tan inmenso servicio. Me da pena el estado permanente de sobresalto al que nos han sometido estos políticos, los medios de comunicación o los dueños del sistema. No parece que vivamos en una Unión Económica y Monetaria (UEM), sino en una Unión Económica del Miedo. No son presidentes o primeros ministros sino héroes que nos libran de la catástrofe.

Esas cumbres parecen celebrarse en el Olimpo por divinidades que poco conocen los problemas de los mortales. Es inconcebible que mientras la economía y la sociedad se deterioran, los dioses sigan exigiendo austeridad y disciplina a los débiles, mientras los más fuertes mantienen su lujo y poder absoluto, tan absoluto que ya no necesitan elecciones para imponer gobiernos.

Podemos creernos la teoría de que estos héroes mitológicos no tienen más remedio que rescatarnos de la calamidad que nos acecha porque los ingresos públicos han caído y el gasto corriente ha aumentado, porque las familias y las empresas pensaron que los crédito del exceso líquido era una regalo de los banqueros y no el anzuelo, porque algunos países importen por encima de las posibilidades de sus exportaciones.. Podemos caer en esa nueva fe económica de la nueva iglesia neoliberal. Podemos pensar que podemos salir de la crisis atando las manos de quien puede adoptar las medida de redistribución e inyección económica.

Es normal que nos convirtamos a la religión que predican estos dioses y los sacerdotes de los medios de comunicación porque las voces heréticas son pocas y casi afónicas.  La Historia nos ha demostrado que crea fuerzas insuperables. Cuando en las sociedades se establece la convicción general y casi unánime, esa disposición apisona todo lo que se pone en su camino.

Los que no hayan caído en la confesión oficial deben mantener su credo. Las sociedades también abandonan sus creencias y buscan otros paradigmas. En el caso del socialismo se demostró que desde la base, y no desde los aparatos de control social de los poderosos, puede extenderse una ideología alternativa.

Mientras los héroes salvan a los pueblos asediados, los pueblos viven bajo las cadenas cada vez más pesadas de los asediadores. En momentos históricos así se deberían pedir excepcionales sacrificios a quienes tienen medios para soportarlos; intensificar las políticas de igualdad para mantener los servicios públicos centrales del bienestar. Los señores que en estas cumbre nos dicen que “ésta es la última oportunidad que tenemos” luego organizan el mundo para que los sacrificios le correspondan a los sacrificados vitalicios.

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Posted in: Política