¿Qué oposición del P$O€?

Posted on diciembre 2, 2011

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El 20N siete millones de electores le dieron al PSOE el liderazgo de la oposición parlamentaria, con 110 diputados, demostrando que, por muy antisocial que sea la política de un gobierno socialista y por muy descarada que sea su opción por apoyar a los más poderosos de la sociedad, los amortiguadores sociales le dan y le volverán a dar o el gobierno o la posición de principal partido de la oposición. Todavía los mecanismos del encuadramiento electoral entre dos partidos con un programa muy similar funcionan lo suficientemente bien como para que el turno sistematizado haga el movimiento pendular. Digo “todavía” porque no faltan los analistas que en el 15M o en la progresiva desacreditación institucional consecuencia de la nueva era de recortes de derechos ven el contexto de la descomposición del sistema bipartidista-turnista.

En 1911 igualmente el régimen de la Restauración ya mostraba indicadores de disfunción: precisamente el Partidos Socialista Obrero Español estaba en el conglomerado que intentaba quebrantar aquel sistema de turno. En 1923 se retrasó el desbordamiento social contra el descrédito institucional con una dictadura militar. En 1931 eclosiona el cambio.

En la situación actual, el PSOE está en una situación transitoria y no se sabe muy bien cómo van a afrontar su futuro. Entre sus voces más destacadas se escuchan planteamiento de oposición colaboracionista con el PP. Sería lo más justo: quien en el gobierno ha protagonizado grandes recortes (congelación de pensiones (2.300 millones), prolongación de la vida laboral hasta los 67 años y calculo reductor de la cuantía de esas pensiones, reducción de las prestaciones de la ley de dependencia cuando haya mala gestión administrativa e infrafinanciación de esta ley, eliminación de varias medidas supuestamente sociales implantadas por ellos (cheque-bebé, PRODI, 400 euros en IRPF), aumento de IVA, reformas laborales, privatizaciones, rebaja de salario a empleados públicos, reforma constitucional) debería solidarizarse con los nuevos recortadores (PP) de derechos sociales que, con el sistema turnista, ahora acapara gran parte del poder institucional en este país. Sería lo más honesto por su parte para que las personas que piensan que hay otra política posible y mejor no se vean confundidos con discursos atrapadores del PSOE. Este planteamiento es el que protagonizan Bono o Peces-Barba.

Una segunda modalidad de oposición podría ser la que ya ensayó Rubalcaba en la la campaña electoral, en la que más que reconocer responsablemente lo que habían hecho y continuarían haciendo, hacían inquisición a Rajoy para que reconociera él lo que en el paradigma político-económico en el que se mueven (ambos) es natural. Sería una oposición de denuncia con poca credibilidad (por lo menos al principio, mientra la memoria no sea ablandada por la acción amnésica de sus grupos mediáticos) de los recortes sociales del PP. Se parecería a la oposición que el PP hacía al PSOE en estos años: “Denuncio tus recortes (como la congelación de pensiones) no porque yo no las haría sino porque las estás haciendo tú y yo no, pues no me toca”. Este planteamiento es el de Chacón o el de Rubalcaba. Tiene muchos visos de ser la modalidad elegida en el Congreso de febrero. Con ella quizá mantengan la fidelidad de esos siete millones de electores y atraigan a los descontentos que el sistema mediático mueve para un lado o para otro dentro del bipartidismo.

Se me ocurre que podrían hacer el intento de oposición en la calle. Recordemos que Zapatero con una estrategia pactista allá por el año 2000 no elevaba el vuelo. Por eso, se subió a la ola de la movilización contra el decretazo (menos grave que sus tres reformas laborales), la LOU o la guerra de Irak. Por lo menos en un primer momento no creo que puedan sumergirse en esta estrategia, pero quizá más adelante vean en ese banco pesquero una posibilidad de volver al poder institucional. Entiendo que los movimientos sociales ahora no son receptivos hacia usos de este tipo y espero que mantengan esa hostilidad, porque no se merecen la hospitalidad.

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Posted in: Política