Deberíamos aprender a sentir rabia

Posted on noviembre 26, 2011

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En estos días disfruto de unas vacaciones. En mis vacaciones suelo platearme caminatas de  más de cuarenta kilómetros diarios durante varias jornadas. En la mochila procuro poner poco peso, pero siempre guardo miles de kilos de música. Ayer me reencontré con la canción “Días y flores” (1974) de Silvio Rodríguez. Me emocionó una vez más. Pensé que ante la ofensiva actual de la plutocracia y sus empleados contra la igualdad, el estado social, la paz o la democracia, deberíamos aprender a sentir rabia del “hombre silvestre” y  saber canalizarla hacia nuestra responsabilidad con todos los seres humanos de este momento y las futuras generaciones, rebelión. Hacer de la rabia una bella flor.

Si me levanto temprano,

fresco y curado, claro y feliz,

y te digo: «voy al bosque

para aliviarme de ti»,

sabe que dentro tengo un tesoro

que me llega a la raíz.

Si luego vuelvo cargado

con muchas flores —mucho color—

y te las pongo en la risa,

en la ternura, en la voz,

es que he mojado en flor mi camisa

para teñir su sudor.

Pero si un día me demoro,

no te impacientes,

yo volveré más tarde.

Será que a la más profunda alegría

me habrá seguido la rabia ese día,

la rabia simple del hombre silvestre,

la rabia bomba, la rabia de muerte,

la rabia imperio asesino de niños,

la rabia se me ha podrido el cariño,

la rabia madre, por Dios, tengo frío,

la rabia es mío, eso es mío, sólo mío,

la rabia bebo pero no me mojo,

la rabia miedo a perder el manojo,

la rabia hijo zapato de tierra,

la rabia dame o te hago la guerra,

la rabia todo tiene su momento,

la rabia el grito se lo lleva el viento,

la rabia el oro sobre la conciencia,

la rabia —coño— paciencia, paciencia.

La rabia es mi vocación.

Si hay días que vuelvo cansado,

sucio de tiempo, sin para amor,

es que regreso del mundo,

no del bosque, no del sol.

En esos días, compañera

ponte alma nueva

para mi más bella flor.

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Posted in: Música