El PSOE no es uno de los nuestros

Posted on octubre 26, 2011

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Creo que nos equivocamos cuando pretendemos que el PSOE asuma un programa socialdemócrata. El PSOE a partir de Suresnes (1974) ha abandonado el socialismo histórico o la socialdemocracia a la manera escandinava. Está más influido por Thatchert que por Palme, como los partidos socialistas europeos en general. La socialdemocracia ahora hay que buscarla en Izquierda Unida, que no es comunista, que ha asumido el credo socialdemócrata de la progresividad fiscal, los servicios públicos, el sector público fuerte, la crítica a la guerra de la OTAN.

El error en esta apreciación, nos está colocando en manos de una ristra de gobiernos que practican un neoliberalismo moderado (PSOE), aunque desde mayo de 2010 no haya sido moderado para nada, y un neoliberalismo más radical (PP). Hasta que la sociedad no reconozca esto y rompa con la esperanza de que el PSOE asuma la socialdemocracia de oposición a los grandes poderes, los gobiernos en alternancia seguirán erosionando el estado social, democrático y de derecho. Necesitamos identificar el PSOE como adversario y concentrar fuerzas en otras opciones no corrompidas.

Los militantes y simpatizantes de Izquierda Unida y de los partidos colocados a la izquierda de ella lo tenemos claro, ahora bastante más claro, pero a veces algunos hemos caído en el error de esperar del PSOE más de lo que puede dar de sí al progreso. Pienso por ejemplo en el periodo 2006-2010. Después de dar un par de pasos adelante en derechos civiles, ya se había revelado que no iba a encararse a los poderes económicos con reformas laborales o fiscales de progreso, en sentido contrario a las reformas regresivas de los gobiernos de Aznar y González. En 2006 se aprueba una nueva reforma de regresividad fiscal. También se veía que con tal de no crear una tensión con la Iglesia en lugar de dar pasos hacia el laicismo se les tapaba la boca con un sistema financiación excepcional para cualquier asociación en España. Eran los años en los que el gobierno se enorgullecía del crecimiento económico, a pesar de que sus bases eran un modelo económico insostenible económica, social y ecológicamente.

A pesar de ello, había una generalizada posición de condescendencia y colaboración, ambas hechas con crítica. Ahora los que caímos en ese engaño reconocemos que fue un error. Ahora la conciencia de la izquierda vuelve a 1996, cuando, en la crisis del felipismo, había una sensación de dos orillas. Como se oye al principio de las películas, el parecido entre el PSOE y el PP es más que mera coincidencia.

Cuando dicen que la Derecha está unida en el PP y la izquierda dividida (entre el PSOE, IU y otros partidos), creo que se equivocan. La derecha está dividida entre el PP, el PSOE y todos los partidos nacionalistas de derechas (CiU, PNV, Coalición Canaria), pero es muy fuerte. La Izquierda está multidividida y muy debilitada con Izquierda Unida, partidos nacionalistas de izquierda como Bildu o el BNGa y muchos otros partidos como Izquierda Anticapitalista o varias modalidades del comunismo que ni siquiera sería capaz de enumerar de forma completa.

La izquierda procedente del movimiento obrero (reforzada por otros movimientos progresistas que se fueron incorporando a la lucha histórica) ahora está convaleciente. No se puede decir que no se pueda recuperar, reconstituirse y unirse a nuevas modalidades de movimientos sociales de progreso, como los movimientos ciudadanos que ahora vemos pedir tímidamente la voz en la agenda social. Pero está claro que algunas siglas venerables por su pasado no son rescatables, PSOE. Las que más o menos se han salvado a la atracción del poder corruptor deben emprender su recorrido de reconcienciación y reorganización en alianza inteligente con los nuevos actores.

Desde luego, todos estos movimientos deben poner en cuarentena al PSOE. Debe ser excluído mientras siga sujeto por esos lazos liantes, de los que difícilmente va a librarse. Es mejor ser pocos, crecer y enfrentarnos contra el bipartidismo (el sistema político en el que el neoliberalismo y las grandes fortuna y empresas se desenvuelven a sus anchas) con las fuerzas acumuladas en cada momento y una noción clara de nuestra capacidad, que incorporar las fuerzas prestadas del PSOE, que se puede querer incluir en la oposición social a las políticas neoliberales del PP con el propósito de volver a la Moncloa y atraer a los incautos que en la proximidad de las manifestaciones creen que se ha rehabilidatado, como hizo en las movilizaciones del NO A LA GUERRA (el partido de la guerra de Libia).

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Posted in: Política