El indulto del secuestro con intención política

Posted on octubre 18, 2011

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Empiezo por el final. Pueden leer a continuación las secuelas producidas a un secuestrado:

“Al día siguiente de ser liberado, el 15 de diciembre de 1.983, el secuestrado, con gran cansancio físico y psíquico, fue examinado por dos médicos forenses franceses que, consecuencia de las penalidades sufridas por el ataque que recibió cuando fue sacado violentamente de su casa, por el camino que hubo de recorrer por el monte con los pies sólo cubiertos con unos calcetines hasta llegar a la cabaña y demás padecimientos sufridos durante su reclusión, detectaron lo siguiente:
-Herida en la frente ya cicatrizada.
-Conjuntivitis relacionada con quemaduras químicas.
-Erosiones y contusiones múltiples por todo el cuerpo.
-Irritación de la piel en nariz y zonas próximas por el esparadrapo utilizado para tapar los ojos.
-Pie derecho hinchado y edematoso con trastornos vasomotores, edema en tobillo y principio de escara en el dedo 3o.
-Pie izquierdo y tobillo hinchados, con rigidez en la articulación del tobillo y principios de escara en los dedos 1o 2o, y 4o.
-Dolores en tórax, abdomen y columna vertebral, con dificultad para mover las caderas.
-Pérdida de 7 kilogramos de peso: de 67 bajó a 60.
En el aspecto psíquico, sufrió mucho miedo durante todo el secuestro, llegando a desear que lo mataran, viviéndolo con gran ansiedad y estrés.

Curó de tales lesiones en ciento cincuenta días durante los que estuvo en situación de incapacidad laboral temporal, tras los cuales pudo reincorporarse a su anterior trabajo de viajante de una empresa de ventas de diverso material de oficina, con un rendimiento no inferior al que obtenía antes del secuestro.

Le ha quedado como secuela física una zona de deficiente sensibilidad en la mitad más extrema de ambos pies, y en lo psíquico un estado ligero de ansiedad que se intensifica al recordar el secuestro sufrido, particularmente en los últimos años, concretamente desde que se jubiló en 1993 y desde que en 1994 y 1995 tuvo conocimiento de la reactivación del presente proceso. Asimismo le ha quedado un aislamiento social por su actitud permanente de desconfianza hacia los hombres, con sentimiento permanente de estar “al límite” como si estuviera constantemente amenazado y una vivencia de extrañeza de sí mismo, lo que le ha apartado de sus amistades.

[…]

En 1993 tuvo una enfermedad física por la que hubo de jubilarse, lo que coincidió con una especial inquietud en relación con las vivencias de su secuestro, siéndole precisa asistencia psiquiátrica, asistencia que sigue siendo necesaria como medio de desahogo de la ansiedad referida, además de un tratamiento con ansiolíticos”.

Supongo que todos nos hacemos a la idea de que pasar varios día privados de libertad y amenazados de muerte, en condiciones penosas, afecta gravemente a la tranquilidad, personalidad y carácter de una persona.

El secuestrado del relato de hechos estuvo privado de libertad desde el 4 de diciembre hasta el 14, en una casa rural en una montaña. Los secuestradores se habían equivocado de secuestrado, pero aún así quisieron hacer uso de la situación. El secuestro sirvió para exigir al gobierno francés la liberación de cuatro personas presas y la implicación de ese gobierno en un asunto público.

Si retrocedemos en el relato, vemos cómo fue el acto del secuestro: “se acercaron al domicilio que en H. tenía el secuestrado y, llamó a la puerta uno de ellos, salió la esposa, preguntaron por su marido, llegó éste y de repente el que había llamado se abalanzó contra él inmovilizándole ayudándose de un spray que le echó al rostro. En el forcejeo el secuestra perdió las zapatillas y se le rompieron las gafas. Rápidamente entre dos secuestradores le introdujeron en un coche próximo donde les esperaba al volante otro, marchando el vehículo del lugar y dirigiéndose hacia…”.

En el secuestro participaron varias personas en la ejecución y alguna en su dirección, pues formaban parte de una importante organización. Fueron condenadas por el acto. Los responsables de esa organización recibieron una condena en sentencia del Tribunal Supremo de 29 de julio de diez años de cárcel, además de otros tipos de pena. El día en el que los responsables ingresaron en prisión, 10 de septiembre de 1998, se formó una manifestación de apoyo con unas 7.000 personas y la cúpula de un partido político legal, que desacreditaba la justicia y no condenaba el secuestro.

El 23 de diciembre de ese mismo año el Gobierno indulta con el Real Decreto 2838/1998.

Para quienes no hayan abierto el decreto de indulto en el BOE, sepan que se el condenado e indultado por el secuestro era Jose Barrionuevo, Ministro de Interior en la época del secuestro. ¿Qué conclusión sacan?.

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Posted in: Ética, Política