Zapatero: última defensa de su reforma constitucional neoliberal sin referéndum

Posted on septiembre 23, 2011

0



Unxúe Barkos pregunta al Presidente por qué no ha convocado el referéndum de ratificación de la Reforma Constitucional que introduce la estabilidad financiera en la Constitución. Jose Luis Rodríguez Zapatero responde en el siguiente vídeo.

Se reproduce el texto a continuación, con subrayado de las mayores estridencias:

Señora Barkos, imagino que la misma libertad que se concede usted a sí misma para expresar su voluntad política de pedir o no un referéndum, se la concede a todos los diputados de esta Cámara, y tienen la misma disciplina, que es la disciplina de su compromiso político, de su voluntad íntima y, por supuesto, de su sentido de la responsabilidad política. Sobre la cuestión de fondo le tengo que decir dos cosas. Una, el procedimiento que hemos hecho para la reforma constitucional es impecable, impecable desde el punto de vista constitucional, y usted lo sabe. Y dos, ha invocado, como de pasada, la crisis, como si fuera un argumento menor; la crisis más fuerte desde hace ochenta años que viven los países desarrollados y que ha afectado de una manera no conocida, con crisis de deuda que ha originado que tres países tengan que pedir ayuda —Irlanda, Portugal y Grecia— porque no pueden financiarse por sí mismos, no sé si a su señoría le parecerá una situación muy habitual. Es una situación grave y extraordinaria. Por último, le diré que la reforma constitucional que hemos hecho lo único que consagra, que no es poco, es la estabilidad de la estabilidad, en una tendencia que se va a consolidar en la gran mayoría de los países de la zona euro para que podamos seguir manteniendo una moneda fuerte y una estabilidad financiera en el futuro.

Antes de comentar brevemente las escandalosas afirmaciones, me gustaría resaltar que Unxue Barkos le pregunta por qué en 2004 Zapatero se comprometió a fomentar la democracia participativa y en este caso, en el que los diputados de varios partidos y un sector de la población piden participar, él se niega. Zapatero no responde nada.

En su primera afirmación, quiere transmitir la cohesión de su partido aunque los diputados de Izquierda Socialista (Manuel De la Rocha, Juan Antonio Barrio y José Antonio Pérez Tapias), Antonio Gutiérrez, Xavier Carro y el cordobés Juan Luis Rascón han mostrado su disconformidad con las formas o el fondo de la reforma. Si tiene razón, se trataría de una cohesión alrededor de principios que no son propios del socialismo.

La segunda afirmación es tremenda por su falsedad. Fue una reforma planteada en agosto, en medio de un debate de convalidación de un decreto ley, antes de una nueva reforma laboral, presentada sin consenso, con una técnica parlamentaria que anula el debate, sin referéndum. La aseveración nos permite medir la convicción democrática de quien se ha llenado la boca con la palabra.

Denominar “ayuda” a los “rescates” a Grecia, Irlanda y Portugal no deja de lenguaje falaz. Podría llamarlo financiación de última instancia, pero ayuda no. Primero, porque las instituciones prestatarias cobran intereses pocos generosos. En segundo lugar, porque se exige unas medidas antisociales a los pueblos. Tercero, porque los verdaderos rescatados son los bancos que han exprimido hasta donde han podido a esos pueblos y cuando no les ha quedado gota han ido a recuperar su capital con los rescates.

Finalmente, mantiene su discurso de la bondad de la estabilidad. Como han practicado una estabilidad financiera de reducir los gastos para equilibrarlos con unos ingresos mermados con reformas fiscales contrarias a la recaudación suficiente y a la progresividad y mala persecución del fraude fiscal, creo que el mundo progresista mantiene la enmienda hacia esta medida.

Anuncios
Posted in: Política