Sordo, mudo, invisible, porque me rebelo a creer en los dogmas de la nueva iglesia neoliberal

Posted on agosto 31, 2011

1



Esta semana he descubierto que soy sordo. Lo descubrí mientras escuchaba al portavoz del Grupo Socialista en el Congreso de Diputados, Jose Antonio Alonso, compañero de pupitre de José Luis Rodríguez, como Villalonga de Aznar. Es juez de profesión pero sabe diagnosticar la sordera por medio de un análisis ideológico del adversario político. El dictamen se lo hizo a un médico que piensa más o menos como yo:

Igualmente me he dado cuenta de que el bipartidismo reinante prefiere que sea mudo, pues no quieren escuchar mi voz expresada en el interior de una urna. Pero no todo son desgracias, pues se me ha cumplido un sueño infantil: de niño quería ser invisible; ahora caigo en la cuenta de que mi opinión social y mi manifestación política se han vuelto transparentes; salgo a la calle con muchas personas así como yo, gritamos, nos dicen que nos escuchan en lo que se demuestra que ellos no han perdido el oído pues piensan exactamente lo mismo que ellos mismos, pero sentimos que no nos ven; será que sólo tienen ojos cobardes que sólo miran a su dueño.

El 6 de septiembre tenemos una oportunidad de hacernos visibles. No la desaprovechemos.

Anuncios
Posted in: Política