La prima de riesgo se ha ido de vacaciones

Posted on agosto 22, 2011

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Será porque las oraciones de las Jornadas Mundiales de la Juventud (Católica) han sido escuchadas por los dioses del mercado. ¡Oh, un milagro!.

Será porque los banqueros privados están distraídos contando los 30.000 millones  de deuda pública que el Banco Central Europeo les ha comprado, para que los precios de las letras, los bonos o las obligaciones vuelvan a encarecerse, con lo que los títulos en las carteras de estos “inversores” revalorizan.

Será que la prima de riesgo ha sido detenida ilegalmente en las manifestaciones y agredida ilegalmente por algún policía violento.

Será porque los bancos y los fondos de especulación tienen intereses petroliferos en Libia y andan negociando con el gobierno occidentalista los contratos de explotación de los yacimientos.

Será porque hasta el 1 de septiembre no nos volvemos a examinar de los títulos a medio y largo plazo, que son los suculentos.

Será porque también los agotados y sudorosos cambistas también se cansan de tanto amasar millones, de sol a sol.

Será que en los telediarios no cabía el alarmismo financiero por la santísima omnipresencia.

Será porque los datos de crecimiento de la Alemania insolidaria genera dudas sobre la solvencia del bono alemán.

Será por el silencioso miedo provocado por el estado de alarma declarado por la huelga de esos privilegiados controladores aéreos… perdón… futbolistas.

Vivimos unos días felices en los que la deuda existe sin anunciarnos el apocalipsis económico. Los ricos siguen ajuntando sus cantidades con los altos salarios de ejecutivo, con las plusvalías de una producción reglada para incrementar sus rentas, con las plusvalías financieras que han venido o vendrán, … ¡Qué paz!. ¡Qué maravilla de capitalismo remansado!. Vuelvo a dormir por las noches. Mi abuelo contaba ovejas para entrar en sueño; yo contaba lavadoras, ipodes, televisores de plasma; pero ahora cuento billones especulando libremente por la selva.

La izquierda ha errado mucho tiempo. No hace falta intervención, fiscalidad progresiva, nacionalización de las empresas estratégicas malvendidas al capital, servicios públicos, pensiones, sostenibilidad, sistemas electorales representativos, participación… ¡Que fallo!. Deberíamos cambiar la versión del programa. Apostemos por una visita semanal de algún sumo pontífice, invadamos todos los países indefensos con recursos, saquemos de los telediarios la bolsa ciclotímica poniendo en su lugar la liga, … Renovemos los principios.

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Posted in: Personal, Política