El bipartidismo atonta en el debate sobre la ayuda a l@s desemplead@s

Posted on agosto 15, 2012

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La protección a las personas en situación de desempleo es un deber constitucional para los poderes públicos tal y como se redactó el artículo 41 de la Constitución Española de 1978.

Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres.

En otro artículo se escribió sobre la evolución de la prestación de desempleo, que fue elevada por la presión social de la década de los setenta, que sufrió una agresión grave en tiempos de Felipe González y ha experimentado recientemente esa reducción del 60% al 50% de la base reguladora con el último paquete de recortes de Rajoy. Igualmente el subsidio de desempleo, ayuda no contributiva, ha experimentado en este periodo de rebajas de la protección pública de los derechos sociales un recorte, al eliminarse el subsidio hasta los 55 años, cuando antes se podía obtener esa ayuda desde los 52 y cumpliendo requisitos adicionales desde los 45.

La tercera modalidad con la que las instituciones que nos representa cumplen de forma mediocre el mandato que establece la Constitución es la Renta Activa de Inserción, creada por Real Decreto 236/2000 y elevada a rango real con la modificación que la Ley/45/2002 hace del Texto Refundido de la Seguridad Social, apartado 4 de la Disposición Final Quinta. No se entiende que no haya una unificación técnica de subsidio, Renta Activa de Inserción y ayuda PREPARA.

A todo ello habría que añadir las prestaciones de inserción de las Comunidades Autónomas, unas 190.000, según el estudio realizado en tercer artículo.

En el gráfico anterior se ve como la tasa se protección ha ido disminuyendo. En el siguiente se observa la evolución en porcentaje de protección. Los datos de los tres gráficos proceden del cruce del último trimestre de la Encuesta de Población Activa y de los beneficiarios de prestaciones de desempleo, según el Ministerio de Trabajo.

Además se ve en la siguiente gráfica como la prestación de desempleo, la ayuda más desahogada para los perceptores es la más decreciente. El tamaño del subsidio se mantiene en un mismo nivel. La renta ha crecido.

En 2009, cuando todavía no había una consciencia acertada de la gravedad de la crisis de crecimiento y empleo que iba a venir más tarde, se lanzó un programa de protección por desempleo e inserción (PRODI), creado con el Real Decreto-Ley 10/2009, en agosto de ese año. Todavía era el momento en el que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero creía tener un margen presupuestario para tomar medidas con las que aparentar sensibilidad social ante los desempleados. Era una ayuda de 426 euros para unas 200 mil personas a las que se le agotaban la prestación o el subsidio, por seis meses. Se le criticó precisamente porque se ayudaba sólo a quienes recientemente habían tenido rentas de salario y prestación y no se ayudaba a quienes desde hacía tiempo no tenían ningún tipo de rentas.

Precisamente, el anterior Real Decreto-Ley 9/2009 es el de creación del FROB, el segundo fondo de rescate para los bancos, por miles de millones o meses atrás se había rescatado ya a la Caja Castilla La Mancha en la que el ex-diputado socialista Juan Pedro Hernández Moltó hacía de presidente y el marido de Dolores de Cospedal,  Ignacio López del Hierro, era consejero. La ayuda aprobada se establecía para seis meses y se prorrogó en febrero de 2010, con el Real Decreto 133/2010.

Como saben, llegó el fatídico mayo de 2010 en el que Zapatero descubrió que su progresismo era un discurso vacío de hechos. Las prórrogas a partir de aquel momento se hicieron echando mano a la calculadora. En el debate sobre el estado de la Nación, los grupos de izquierda consiguieron que se aprobara una resolución que sacaba al gobierno de su debate ensimismado. La resolución 32 decía así: “Esta prórroga debería atender especialmente a los parados de larga duración, mayores de 45 años y menores de 30, así como al desarrollo de políticas activas de reciclaje y formación para ellos”. Pero el Gobierno confundió el “especialmente” con “únicamente”, pues en la prórroga posterior, con el Real Decreto-Ley 12/2010 excluye a las personas que no se encontraran en esos grupos.

Cuando se acercaba el siguiente vencimiento, el Gobierno entró en una nueva duda presupuestaria sobre la cabida de esa medida (unos 500 millones cada semestre). Los sindicatos justificaron su apoyo a la indecente reforma de la pensiones alegando que había conseguido mantener la ayuda a las personas en desempleo. Ciertamente, se creó una nueva ayuda con el Real Decreto-Ley 1/2011. El programa de recualifiación profesional de las personas que agoten su protección por desempleo (PREPARA) sustituía al PRODI. Los cambios eran retrocesos, bajar de 426 á 400 la cuantía y exigir a los desempleados un esfuerzo para recualificarse, como si el problema de su situación de desempleo no fuera la limitación del modelo económico para extender el empleo sino la falta de actitud de las personas en esa situación para encontrar un puesto de trabajo.

Las dos prórrogas que se han producido desde entonces y hasta ahora han pasado sin mucho ruido por los medio. Sin embargo, en este último episodio el PSOE (que cuando era Gobierno hacía de Hamlet) ha hecho de Yago, advirtiendo que el Gobierno de Rajoy no la iba a renovar, que no la iba a renovar. Ya saben. Las estrategias de oposición en el bipartidismo turnante. Sus medios afines le han dado la resonancia común.

¿Qué deberíamos pensar para escapar a este planteamiento bobo?.

  1. Insistir en que la tecnificación reduce la necesidad de trabajo, máxime cuando el modelo económico no juega bien en la economía de las exportaciones.
  2. Recordar que la aproximación al pleno empleo del 2008 se hacía con un modelo económico basado en los endeudamientos de promotoras, constructoras, inmobiliarias, bancos y familias, en una burbuja inmobiliaria y en una construcción depredadora. Algo insostenible, “empleo para hoy, hipoteca para mañana”.
  3. Comprobar que la tasa de cobertura de protección ha bajado a la mitad de los trabajadores y las trabajadoras sin empleo.
  4. Dimensionar el PRODI y el PREPARA, ya que tal y como se informa parece que alcanza a todos las personas en desempleo que no tienen otro tipo de ayuda y sólo alcanza a una de cada quince personas que están en desempleo y no tienen ayuda.
  5. También librarnos de la idea de que los desempleados estarán protegidos por esta ayuda mientras dure la situación, pues la ayuda sólo dura seis meses.
  6. La izquierda presente en los órganos de representación siempre pidió establecer un mecanismo de renovación automática mientras la tasa de desempleo superase una tasa determinada, como el 18%.

Fuera del juego tonto que tanto se extiende, los que intentamos evadirnos de la idiotez que promueve el sistema pidiendo un posicionamiento en un debate reduccionista deberíamos más bien pensar en modelos más seguros y universales de protección en la situación de desempleo o de eliminación del desempleo por medio de formas de reparto de trabajo, recuperación de sectores que contribuyan a la soberanía alimentaria o energética, … Promover otro mundo menos desangelado.

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Posted in: Economía, Política