Recordarán que el años pasado Izquierda Unida de Extremadura recibió una presión muy grande para pactar con el PSOE en Extremadura, lo que serviría al PSOE para mantener el gobierno de Guillermo Fernández Vara, aunque el PP había alcanzado más escaños que el PSOE. Las presiones llegaron por tierra, aire y hasta por mar. Incluso la dirección central del Izquierda Unida, con Cayo Lara y Llamazares a la cabeza, valoró que era conveniente el pacto PSOE-IU. Sin embargo, la militancia extremeña en referéndum decidió que no.
La justificación de esa negativa se encuentra en un análisis crítico de la labor realizada por el PSOE en 27 años de gobierno. Se valoraba que detrás del discurso progre del PSOE había una práctica muy poco social. En esa negativa pesaba la resistencia cacereña del PSOE a la modificación de una ley electoral diseñada para bloquear el ingreso de IU en el Parlamento. A la propuesta de IU de democratizar la institución de representación de los extremeños del 5% al 3%, siempre respondieron los socialistas con la arrogancia de sus mayorías absolutas. En varias ocasiones Izquierda Unida ha conseguido votos para obtener escaños, pero se le han negado por estas limitaciones de la representatividad.
En el nuevo escenario extremeño, en el que gobierna el PP (32) porque tuvo más escaños que el PSOE (30) e Izquierda Unida (3) se abstuvo por las razones expuestas, Pablo Escobar ha vuelto a elevar la Propuesta de Ley con menores obstáculos para la representación, usando ese 3% que es una barrera que suele usarse en otras elecciones de España.
Pues la iniciativa se ha vuelto a hundir porque el PSOE la ha rechazado. Es interesante escuchar los razonamientos de la diputada María Ascensión Murillo Murillo para reconocer la gratuidad o la vacuidad con la que partidos que presumen de ser más democráticos que Pericles se oponen a iniciativas de mejora de la democracia. Su argumento se puede resumir así: “No se puede perder el tiempo en mejorar la democracia cuando hay una crisis y deberíamos dedicarnos a defendernos de los ataques al Estado del Bienestar que el PP hace y que nosotros los socialistas nunca hemos hecho ni haríamos”. En mi opinión, para decir eso hace falta ser político muy profesionalizado, con un desprecio absoluto a todas las verdades. Al estudiar el episodio y encontrar este razonamiento, me indigné tanto (sabiendo que está negando un avance democrático, que calificaron a IU de aliado de la derecha, que el PSOE ha hecho tantos recortes en el Estado del Bienestar como el que más) que no pude reprimir hacer esta denuncia, cosa que no me proponía.
Representantes como la diputada socialista no nos representan. Deberíamos caminar hacia una democracia más participativa, más directa, pero mejorando también los mecanismos de representación. Sin embargo, siempre hay quién impide dar pasos, por pequeños que sean.

Juan L. Pérez
julio 13, 2012
Parece que, según esta señora, nunca será el momento de fortalecer la democracia aquel momento en que sea más duramente atacada. Supongo que, a sus entendederas, será siempre mejor dejar que sea destruida para luego querer exponer su mesiánica salvación.
Muy instructivo su discurso.
Samuel García Arencibia
julio 13, 2012
Ya tú sabes: el sistema es suyo. Todo lo que no sea su mierda, es irresponsabilidad, inoportunidad, demagogia, …
J.Nativo
julio 14, 2012
LLevas razón, todo lo que no sea suyo, lo hunden, lo aparcan, lo….. El cambio de ley electoral se puede hacer casi de un plumazo por el procedimiento de urgencia, tal como hizo Zapatero en sus últimos días de gobierno. Para lo que no quieren (nunca quisieron, ni en sus mejores tiempos, bien por euforia o por ataque de progresismo) , nunca hay tiempo y siempre es inoportuno. Por cierto hoy un columnista ha vuelto (dentro de acertada columna, lo cortes no quitas lo valiente) ha recordar la pinza de IU, como un hecho, una paja en el ojo ajeno, sin ver (querer ver, ni ganas de examinarse el ojo) la viga en el suyo en aquellos momentos precisamente.
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dani...él
julio 15, 2012
Creo que cuando hablamos de representación caemos en un gran error. Los políticos no nos representan ni es su tarea hacerlo. Están ahí para gestionarnos, cosa que es muy distinto.
saludos
Cristina
julio 17, 2012
Pues yo creo que la clase política sí está para representarnos. Si no fuera así, no tendríamos democracia sino tecnocracias, que es uno de los objetivos del neoliberalismo, que pretenden asimilar nuestro sistema político a la gestión de una empresa. Otra cosa es que yo esté de acuerdo en que es necesario avanzar más en democracia más directa, más participativa, que no se limite al voto cada 4 años y que cuando se vota a un partido hay que cumplir con el programa electoral. En cualquier caso, no me sorprende la actitud del Psoe en Extremadura. Creo que Izquierda Unida hizo muy bien en no pactar con quienes se creyeron dueños y dueñas del cortijo extremeño. Creo que el Psoe sólo cambiaría las leyes electorales para que todos los votos valgan lo mismo cuando se vea obligado por algún pacto de gobierno o similar, pero dudo que lo hiciera alguna vez de forma voluntaria.
Saludos
Samuel García Arencibia
julio 17, 2012
Hola, Cristina y Dani…él.
Deberían representarnos, pero se dedican a representar a unos intereses oligárquicos y contradictorios con los populares y a gestionar la forma en la que las instituciones pueden favorecer el negocio de bancos, grandes empresas, grandes patrimonios, poderes fácticos de toda la vida. Nosotros tenemos responsabilidad en ello, pues no hemos sabido encontrar la forma de sujetarlos e imponerles el gobierno sobre los que quieren magnificar y perpetuar el reino. Al revés, sus amos y ellos han conseguido que seamos súbditos. La legitimidad se resquebraja cuando los pueblos adquieren conciencia de la dominación sutil o grosera.
Dentro de esta historia general, el PSOE se quita la careta un rato. Presumen de ser los más demócratas. Pero cuando no les favorece la democratización, mantienen las puertas cerradas a quienes pudieran afearle sus servicios a los dueños.