Siguiendo con la reflexión sobre la memoria histórica del anterior artículo y el juicio a Garzón por declararse competente para la investigación en el juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, resulta llamativo que lo estén defendiendo precisamente los partidos de las actitudes primera y segunda (de las enumeradas en el anterior artículo), es decir, grupos que consideran que la recuperación de la memoria histórica no pasa por la exigencia de responsabilidades criminales a las personas dirigentes del golpe del estado o de la represión durante la dictadura, también EL PAIS y PÚBLICO. En sentido contrario, también llama la atención que los grupos de la izquierda extraparlamentaria que siempre se han quejado de que no se hayan exigido esas responsabilidades no hagan en general ninguna defensa del magistrado por desconfiar de su verdadera voluntad de investigar los crímenes (sospecha justificable en que la investigación no imputa a personas con vida) y por un memorial extenso de agravios contra ese juez. Por último, la acusación al juez es ejercida precisamente por quienes no toleran de ninguna forma que alguien se inmiscuya en ese pasado vergonzoso con ánimo de ánimo de averiguación.
Los dirigentes del PSOE o del PCE explican que en el momento de la Transición la correlación de fuerzas impedía ir más allá. Su explicación tiene lógica, ya que el franquismo no fue tumbado como el nazismo alemán o el fascismo italiano. En esos países las sociedades persiguieron el totalitarismo criminalmente. En España el franquismo participó con mucha fuerza en el proceso de democratización e impuso sus exigencias y sus tabúes.
Eso explica que las Leyes de Amnistía de 1976 y 1977 se pusieran como cortafuego para cualquier intento de víctimas, familiares o asociaciones de obtener justicia, denunciar, investigar, acusar, condenar y castigar a los responsables de los actos criminales. Las pocas personas de las nuevas generaciones que han escapado a la visión de idílica Transición han preguntado cómo es posible que se haya mantenido la Ley de la Amnistía incluso con grandes mayorías absolutas del PSOE o con combinaciones entre el PSOE, el PCE y otras fuerzas de la izquierda parlamentaria.
La Amnistía, la Monarquía, la Ley Electoral inconmovible, las dificultades para la participación política de los ciudadanos en política de la Constitución, el mantenimiento de los jueces de la dictadura, … Dan idea de que los pactos de la Transición suponían una línea de continuismo. El transcurso de los años han depurado al sistema de posibles riesgos de ruptura: se ha consolidado un bipartidismo aparentemente inquebrantable; la oligarquía económica y mediática se ha enrocado con las privatizaciones, concentraciones; se ha desarrollado un programa político de reformas laborales y fiscales de contínua regresión; la adopción del legado de Maastrich en los noventa se ha llevado finalmente a la Constitución con la Reforma de 2011.
El 20 de noviembre de 1975 moría el dictador. Vicenç Navarro nos insiste en que el dictador murió en la cama y la dictadura en la calle. Me parece cierto que la movilización ciudadana de aquella época podía crear incertidumbre a la dictadura, pero da la sensación de que la dictadura más que morir en la calle se disfrazó de democracia y con el silenciamiento de la calle ha ajustado la democracia. Han movido sus piezas con tanta inteligencia que al momento presente llegamos con un sistema mejor atado que el de 1978, lo que no quiere decir que el descontento social se pueda volver a convertir en una nueva incertidumbre histórica que se despeje de otra forma.
Juan L. Pérez
enero 31, 2012
Los crímenes contra la humanidad jamás prescriben y son perseguibles extraterritorialmente. Basándonos en esa premisa, todo juez será competente para investigarlos en el lugar y momento que considere adecuados siempre y cuando no hayan sido juzgados tales hechos con anterioridad. O quizá me equivoco.
Un saludo.
Samuel García Arencibia
enero 31, 2012
Hola, Juan L.
Hay leyes y tratados que lo plantean como tú. Pero en la complejidad del ordenamiento jurídico hay otras leyes y otros tratados que regatean esos principios. Garzón en la fundamentación jurídica de sus autos hizo uso de las leyes y tratados que favorecen la persecución imprescriptible de delitos de este tipo. Sin embargo, los querellantes y el instructor Varela usan las leyes y tratados en contra ya no para la defensa en el proceso instruido por Garzón sino para imputarle a Garzón la prevaricación. El argumento principal de los querellantes y del instructor Varela les viene de las Leyes de Amnistía de 1976 y 1977.
Podría decirse que esos principios de imprescriptibilidad y universalidad son difusos y no son válidos cuando se ataca a los poderosos. Lo mismo ocurre con otros principios, pues la igualdad formal ante la ley se adultera por la desigualdad social.
Dani
febrero 7, 2012
Hola Samuel.
No estoy muy puesto en el asunto de la Memoria Histórica y me gustaría plantearte una cuestion que no entiendo:
Las personas que piden que se investiguen los crímenes del franquismo ¿qué es lo que buscan realmente? Me refiero, ¿piden indemnizaciones?, ¿justicia? pero, ¿en qué sentido? No entiendo mucho de esto y no quiero parecer insensible porque, lo cierto es que empatizo mucho con ellos pero no entiendo muy bien las causas. Para que me entiendas y explicando lo que pasa literalmente por mi cabeza:
Si, por ejemplo a mi abuelo, lo matarón en la guerra civil y no sé dónde enterrarón su cadáver, ¿qué es lo que puedo pedir yo muchos años después?, ¿que se investigue, que se me indemnice, que se haga una ceremonia pública en reconocimiento?. O dicho de otra forma, ¿qué es lo que pide toda esa gente?. Desde mi punto vista totalmente ignorante y desinformado me parece un poco “extraño” pedir explicaciones ahora, después de tanto tiempo. Si fuera mi caso no sabría qué pedir ni a quién pedírselo, ya sea justicia o reconocimiento.
Espero que puedas contestarme, muchas gracias por tu atención.
Un saludo.
Posdata: Siempre es un absoluto placer leer tu blog.
Samuel García Arencibia
febrero 7, 2012
Hola, Dani.
Muchas gracias por tus amables palabras.
Las personas y asociaciones de memoria histórica son diversas. No todas tienen la misma posición.
Entiendo que te solidarices pero no empatices. Es lo más normal en la buena gente que no ha sentido de cerca el horror. Llegar a la empatía requiere proximidad a personas que han sufrido el problema y/o una personalidad determinada. Por la emoción con la que he escuchado hablar a Pino Sosa de su padre sé que la memoria de los seres queridos asesinados por la dictadura ha dejado en muchos hijos y nietos una profunda herida o una imborrable cicatriz.
En lo que a la cuestión ética, moral, jurídica se refiere, un homicidio o un asesinato común habría prescrito en el Derecho. Sin embargo, los delitos de lesa humanidad y de genocidio y los delitos contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado no prescriben. Pero en el Derecho las argumentaciones de defensa y acusación se enredan, por lo que una defensa de un genocida defendería que esa norma de imprescriptibilidad de esos delitos es posterior a la comisión de los delitos, … Es difícil llevar el Derecho a hechos que ocurrieron hace varias décadas. Por eso las denuncias que aceptó investigar Garzón imputaban el delito de detención ilegal permanente, que se alargan indefinidamente pues no se sabe hasta cuándo se extendieron, cuándo concluyeron. La investigación procesal tiene muchas dificultades en nuestro mar de normas.
Las puertas a investigar en procesos los crímenes del franquismo se cerraron en la transición con un pacto de silencio (promovido por el franquismo transformado en UCD o en AP, antecedente de PP, el PSOE e incluso el PCE) y una leyes de amnistía ponía una difícil escollo. Con el transcurso del tiempo las dificultades para abrir un proceso disminuyen.
Una opción que han formulado sin eco algunas asociaciones era la creación de Comisiones de la Verdad, que demostrara las atrocidades sin condenar a penas a los responsables. Pero la el pacto de la transición no admite esas fórmulas.
En el periodo democrático ha habido varios tipos de indemnizaciones para víctimas de la represión. En cuanto a lo de la investigación histórica, el texto alternativo al del Gobierno de Zapatero estipulaba una mejora de las condiciones de investigación, pues los investigadores han denunciado graves dificultades para hacer la investigación.
¿Una ceremonia de reconocimiento?. No conozco propuestas en ese sentido.
En definitiva, la Ley de Memoria Histórica recogió algunas de las demandas de reprendidos, familiares, asociaciones: indemnizaciones, colaboración para la localización de fosas e identificación, certificaciones de ilegitimidad de juicios sin garantía, quitar monumentos honoríficos… Pero esa ley no asumió otras peticiones, como: la declaración de nulidad de aquellos juicios sin garantías, una mayor colaboración para la localización de fosas e identificación de personas, una facilitación del esclarecimiento histórico de lo ocurrido, inclusión en los temarios escolares de la atrocidad, … Como petición más fuerte tenemos el intento de investigar criminalmente a los responsables de los crímenes.
Espero que te aclare.
Salud.